Una madre de familia evitó que dos adolescentes fueran víctimas de un intento de reclutamiento en una plaza comercial de Guadalajara, en un caso que exhibe una modalidad donde jóvenes mujeres son utilizadas como anzuelo para captar menores en espacios públicos. El incidente ocurrió este fin de semana en la avenida López Mateos y ha encendido las alertas sobre una posible red de captación vinculada a la delincuencia organizada.
De acuerdo con el testimonio de la mujer, que pidió anonimato por temor a represalias, su hijo de 14 años y cuatro compañeros de escuela fueron al cine. Mientras esperaban la función, una adolescente de aproximadamente 15 años se acercó al grupo, comenzó a convivir con ellos y les dijo que sus padres estaban comiendo en un restaurante cercano. Los jóvenes incluso le pidieron comprar un boleto a la menor, quien aseguró tener permiso para entrar con ellos.
La madre, que decidió quedarse en la plaza durante la película, recibió un mensaje de su hijo casi al final de la función. El menor le informó que la nueva amiga les había propuesto salir antes de que terminara la película para reunirse con sus supuestos padres, quienes estarían a unas cuadras del centro comercial. La adolescente les pidió no avisar a ningún adulto porque “no los dejarían ir”.
Dos de los cinco jóvenes aceptaron la invitación. El hijo de la mujer se apartó para llamarla desde el baño del cine y contarle lo que ocurría. Ella acudió de inmediato a la sala, donde el menor le dijo: “Mami, la peli está súper aburrida y mi amiga me pidió que la acompañáramos con sus papás. Ellos están a dos cuadras de la plaza. Ella no quiere que te llame porque dice que no me vas a dejar y que aquí estamos a las 7”. La madre le respondió: “Ahí quédate”.
Intervención en la salida del centro comercial
Tras confirmar que su hijo estaba a salvo, la mujer corrió a la salida de la plaza. Alcanzó a los dos adolescentes cuando estaban por subir a un automóvil y logró detenerlos antes de que el traslado se concretara. Según su testimonio, bajó a uno de los menores del coche y el otro se salió por su cuenta. Cuando intentó acercarse al conductor para verificar si se trataba de un chofer de plataforma, el vehículo arrancó con las puertas abiertas y la golpeó con la puerta trasera. “La niña jamás volteó y yo no pude ni tomar sus placas. Nadie me escuchó, nadie me hizo caso. Es como si hubiera estado sola en esa situación”, relató.
La madre decidió hacer público lo ocurrido para alertar a otras familias. “Quiero que esto llegue a todos los jóvenes y a todas las mamás. No quiero que nadie más pase por una situación así. Les pido que estén alertas y que respeten nuestro anonimato porque tenemos miedo”, expresó.
Investigación en Puerto Vallarta por desaparición de tres jóvenes
El segundo caso no terminó en rescate, sino en una indagatoria por desaparición. Durante las investigaciones por la ausencia de tres jóvenes en Puerto Vallarta el 25 de junio, surgieron sospechas de que una joven mujer también habría participado en el enganche previo al reclutamiento. Esa línea reforzó la hipótesis de una modalidad específica: adolescentes o jovencitas que se acercaron a jóvenes en espacios cotidianos, construyeron confianza en poco tiempo y los llevaron a un punto donde ya esperaban otros participantes. La coincidencia entre ambos casos colocó la atención en el uso de mujeres jóvenes como primer contacto para vencer la desconfianza inicial de las víctimas.












Leave a Reply