El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump ordenó esta semana a sus fiscales federales intensificar las acusaciones contra funcionarios mexicanos, incluyendo la posibilidad de perseguirlos bajo leyes antiterroristas, según un reporte de The New York Times publicado este viernes.
Directiva interna a fiscales
La instrucción fue emitida el miércoles por Aakash Singh, subprocurador general adjunto, durante una teleconferencia con los 93 fiscales federales de Estados Unidos. Singh habría pedido que se “triplicar el número de acusaciones contra funcionarios gubernamentales corruptos en México que utilizan su poder y sus cargos para encubrir a terroristas y a quienes trafican con drogas”, de acuerdo con un funcionario citado por el diario.
Este cambio marca una estrategia más agresiva que busca no solo cargos por narcotráfico o corrupción, sino también por apoyo material a organizaciones terroristas, lo que incrementa las posibles penas. La medida forma parte de una política más amplia de la administración Trump, que ha designado a cárteles latinoamericanos como organizaciones terroristas para ampliar el alcance legal de sus acusaciones.
Contexto de presión y tensión bilateral
La decisión se enmarca en un contexto de constantes presiones de Trump para atacar a las organizaciones criminales trasnacionales. Desde su regreso a la Casa Blanca, el mandatario ha ampliado su ofensiva contra los cárteles, incluyendo acciones militares en el Caribe y el Pacífico.
Esta nueva iniciativa también surge tras las recientes acusaciones contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios, así como la muerte de dos agentes encubiertos de la CIA en Chihuahua, quienes habrían entrado a México sin autorización del Gobierno Federal.
Desprecio al costo diplomático
Según el reporte, Singh habría señalado a los fiscales que deben actuar sin considerar el costo diplomático. “Si esto resulta desagradable para los funcionarios del gobierno mexicano… no puedo pensar en nada que me importe menos”, dijo. También afirmó que, si las acusaciones generan “vergüenza o humillación”, eso sería “la cereza del pastel”.
The New York Times indica que esta estrategia representa un giro en la política estadounidense, que antes se enfocaba principalmente en líderes de cárteles y ahora incluye a políticos y funcionarios. El Departamento de Justicia no ha confirmado públicamente la ampliación de cargos por terrorismo, pero altos funcionarios han dejado claro que los casos recientes no serían aislados.
Reacción y diálogo entre mandatarios
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha expresado su rechazo a las acusaciones recientes contra autoridades mexicanas, al considerar que carecen de pruebas suficientes y que afectan la soberanía del país. Este mismo viernes, Sheinbaum sostuvo una llamada telefónica con Donald Trump, en la que abordaron temas como seguridad y comercio.
La mandataria mexicana calificó la conversación con su homólogo de “cordial y excelente” y anunció que “acordamos hablar nuevamente y continuar el diálogo con algunos de sus colaboradores que, en fecha próxima, visitarán nuestro país”.













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