Audias Flores Silva, alias El Jardinero, un alto mandatario del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue recapturado este lunes en Nayarit, revelando un pasado enigmático que incluye una detención y posterior liberación en 2016 tras ser señalado como responsable de la emboscada que acabó con la vida de 15 policías.
Un historial de capturas y liberaciones
El sistema de justicia mexicano opera frecuentemente como una puerta giratoria, donde los detenidos son puestos en libertad por fallas procesales, para luego ser arrestados de nuevo. En el caso de Flores, su primera captura ocurrió también en Nayarit durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, siendo identificado como jefe de seguridad de Nemesio Oseguera, El Mencho, y líder del CJNG en ese estado.
Sin embargo, tras una estancia en el penal de Puente Grande, un juez desechó los cargos en su contra, quedando en libertad sin que se aclararan públicamente los motivos. Fuentes ministeriales indican que su liberación ocurrió meses después de su arresto en 2016, aunque la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) sitúa ese evento en 2019.
Operativo reciente y contexto internacional
La recaptura de este lunes fue un operativo quirúrgico que involucró a seis helicópteros y un dron, resultando en cero disparos o heridos. El gobierno mexicano atribuyó el éxito a información proporcionada por “agencias estadounidenses” y a 19 meses de seguimiento.
La DEA había confirmado en abril de 2021 que El Jardinero se encontraba libre y operando en Nayarit. Para entonces, un tribunal del Distrito de Columbia en Estados Unidos ya había presentado cargos en su contra por conspiración para distribuir cocaína y heroína, ofreciendo una recompensa de cinco millones de dólares por su captura. Además, en 2024, un juez en Jalisco lo condenó en ausencia a 45 años de prisión.
Cuestionamientos al sistema de justicia
La opacidad que rodea la liberación de Flores en el pasado genera interrogantes. No hubo un pronunciamiento oficial del gobierno de Andrés Manuel López Obrador al respecto, a pesar de que su administración criticó frecuentemente a los “jueces corruptos” que liberan criminales.
“El gran problema del Gobierno mexicano es el litigio. Sí tenemos las capacidades de saber quién es quién y dónde están los criminales, pero el cáncer del sistema de procuración de justicia son las fiscalías. Están llenas de malos litigantes y de corrupción”, afirmó Víctor Hernández, director del Instituto Latinoamericano de Estudios Estratégicos.
Una fuente de alto nivel del equipo de seguridad del sexenio de Peña Nieto, que pidió anonimato, sugirió que detrás del silencio sobre la liberación de Flores podría haber corrupción, insinuando que la respuesta sería “el dinero”.
Futuro legal y extradición
El gobierno mexicano ha señalado en dos ocasiones, en las primeras 24 horas tras la captura, que El Jardinero “cuenta con una orden de detención con fines de extradición” a Estados Unidos. Aún no se define si será juzgado en territorio mexicano o estadounidense.
Este caso se suma a otros similares en el país, como la recaptura del hijo del líder del CJNG en 2015 tras ser liberado por falta de pruebas, la detención de El Güero Palma en 2021 minutos después de ser absuelto, y el arresto de Rafael Caro Quintero en 2022 tras casi una década en libertad por una decisión judicial.












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