En una reunión reservada celebrada en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum habría advertido a representantes del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) que, en caso de no respaldar la reforma electoral, “habrá consecuencias”, según informaron fuentes cercanas al encuentro.
El regreso del ‘Niño Verde’ desde el Caribe
Jorge Emilio González Martínez, conocido como El Niño Verde, rara vez aparece en escenarios públicos, prefiriendo operar desde las sombras. Sin embargo, la gravedad de la situación lo obligó a abandonar su residencia en Quintana Roo para acudir personalmente al encuentro con la mandataria. Su mensaje fue claro: el PVEM no romperá con el gobierno ni con Morena, pero tampoco apoyará una reforma que considera existencialmente riesgosa.
Al término de la reunión, tras no alcanzar acuerdos, se confirmó la negativa del partido a aprobar la iniciativa. Al día siguiente, se llevó a cabo una reunión estratégica en un hotel de Santa Fe, Ciudad de México, donde el líder del PVEM reiteró la postura oficial del partido.
Un partido en juego
Para González Martínez, el PVEM no es solo un proyecto político, sino una herencia familiar y su principal fuente de sustento. Sin hijos ni vínculos matrimoniales, su identidad está profundamente ligada al partido. La reforma electoral en discusión pondría en riesgo la supervivencia de los partidos aliados de Morena, especialmente del PVEM y el PT, quienes enfrentarían una drástica reducción de financiamiento y representación.
“El Partido Verde no la aprobará”
¿Qué consecuencias podrían venir?
Ante la amenaza presidencial, surgen interrogantes sobre el alcance de las represalias. ¿Buscará el gobierno desplazar al PVEM de los gobiernos estatales que aún controla, como San Luis Potosí y Quintana Roo, cuyas elecciones serán en 2027? ¿Retirará a los diputados morenistas que actualmente apoyan al partido en el Congreso? ¿O reactivará investigaciones contra figuras clave como Manuel Velasco, Arturo Escobar o el propio Niño Verde?
Ante la pregunta de si resistirán la presión, un dirigente verde respondió bajo anonimato: “lo vamos a intentar, porque estos (el gobierno) aprietan muy fuerte”.
Disentir en la 4T
Aunque el sistema político mexicano permite la disidencia, quienes se apartan de la línea oficial han enfrentado acciones de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y la Fiscalía General de la República (FGR). Varios actores han sido objeto de estas medidas, lo que ha generado temor entre los aliados opositores. Ahora, el PVEM podría enfrentar esa misma presión si mantiene su negativa.
“La mejor decisión de gobierno que tomó el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador fue otorgarle la nacionalidad a Randy Arozarena”











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