Este viernes, la Fiscalía General de la República (FGR) confirmó el hallazgo de un cadáver con características similares a las de uno de los diez mineros secuestrados el 23 de enero en Pánuco, localidad serrana del municipio de Concordia, en el sur de Sinaloa. El cuerpo fue localizado en El Verde, una comunidad situada a unos 40 kilómetros del sitio donde ocurrió el secuestro. Hasta el momento, no se han revelado datos adicionales sobre el estado del cadáver. En el mismo operativo, las autoridades informaron de la captura de cuatro individuos, derivado del despliegue de militares y fuerzas de seguridad en la zona desde hace dos semanas.
Los mineros desaparecidos son Ignacio Salazar Flores, José Manuel Castañeda, Antonio de la O Valdez, Antonio Jiménez, José Ángel Hernández, Javier Vargas, Antonio Esparza, Javier Valdez, Saúl Ochoa y Miguel Tapia. Los hombres fueron sustraídos de un campamento cercano a una mina de plata administrada por la empresa canadiense Vizsla Silver. Aunque el secuestro ocurrió el 23 de enero, las autoridades de Sinaloa no reconocieron el caso hasta el 28, cuando comenzaron a circular las fichas de búsqueda. Este suceso ha intensificado la alarma social por la escalada de violencia en el estado, marcada por el enfrentamiento entre las facciones Los Chapitos y Los Mayos del Cartel de Sinaloa.
Hallazgos en operativos federales
Durante las acciones de este viernes en El Verde, las autoridades aseguraron un vehículo, cargadores y cartuchos. Sin embargo, no permitieron el acceso a civiles ni a colectivos de búsqueda. “Para llegar ahí está una camioneta de la Guardia Nacional para parar a quienes quieran ir a las fosas. No nos dejaron entrar por órdenes de la FGR, pero sabemos que tienen trabajadas dos fosas y que están sacando varios cuerpos”, denunció Marisela Carrizales, fundadora del colectivo Por las Voces Sin Justicia. Agregó: “Salían las camionetas con cuerpos descompuestos, con un olor muy fuerte, de cuerpos recientes. Esas camionetas estaban resguardas por federales”.
En el marco de las investigaciones, se localizaron 10 campamentos vinculados a células delictivas en la comunidad de Los Naranjos, también en Concordia. El más reciente hallazgo fue la fosa en El Verde, cuyo número total de restos no ha sido especificado por las autoridades federales.
Otros episodios de violencia en la región
Este caso se suma a una serie de hechos violentos recientes en la entidad. El martes, seis turistas —cuatro hombres, una mujer y una niña— fueron privados de su libertad en Mazatlán, a solo días del inicio del Carnaval Internacional. La mujer y la menor fueron liberadas horas después en un municipio vecino. Además, dos diputados de Movimiento Ciudadano resultaron atacados a balazos en pleno centro de Culiacán, lo que exacerbó la tensión en la capital estatal.
La crisis de seguridad se agravó tras la entrega de Ismael “El Mayo” Zambada a las autoridades estadounidenses por Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, lo que detonó una ruptura violenta dentro del Cartel de Sinaloa.
Despliegue federal y respuesta institucional
Ante el deterioro de la seguridad, el Gobierno federal envió 1.600 elementos militares a Culiacán y Mazatlán a finales de enero. “La misión específica del personal desplegado es la de actuar en coordinación con las autoridades de los tres órdenes de gobierno en la entidad”, detalló la Secretaría de la Defensa Nacional. El operativo busca contener la ofensiva de los cárteles y restablecer el orden en zonas estratégicas del territorio sinaloense.











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