El secretario del Trabajo y Previsión Social (STPS), Marath Baruch Bolaños, sostuvo una reunión con el grupo parlamentario de Morena para avanzar en la discusión de la reforma constitucional que reduce la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas. La iniciativa, promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, se encuentra en etapa final de análisis y se prevé su aprobación en el Senado la próxima semana.
Consenso entre sectores laboral y empresarial
Bolaños destacó que la propuesta cuenta con un amplio respaldo por parte de representantes sindicales y del sector empresarial. Explicó que tras extensas deliberaciones, se acordó una implementación progresiva de la medida durante un periodo de cinco años, en línea con las recomendaciones del Convenio 116 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Esta transición busca evitar impactos negativos en la economía y en la fuerza laboral.
“Lo fundamental es que a nivel constitucional ya queda establecida la semana de 40 horas y que son ocho horas de trabajo al día”
, afirmó el funcionario, subrayando que la reforma también promueve la flexibilidad, permitiendo que trabajadores y empleadores acuerden la distribución de la jornada.
Respuesta a la oposición
Ante las críticas de partidos como PAN, PRI y MC, que exigen que los dos días de descanso semanales entren en vigor de inmediato, el coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier, señaló que tales propuestas, aunque bien intencionadas, podrían generar desequilibrios en sectores sensibles.
“No tienen sustento los argumentos de que se restan derechos. Creo que no la conocen, pero ahora que se inicia la ruta de discusión deberán encontrarle la ventaja y la bondad que tiene”
, expresó.
Mier aclaró que la reforma no implica retrocesos en derechos laborales, sino una mejora progresiva. Adelantó que se busca aprobar la iniciativa en comisiones el próximo martes, turnarla de inmediato a la mesa directiva y, de ser posible, votarla en el pleno al día siguiente, sin modificaciones sustanciales.
Beneficiarios y diversidad productiva
El senador subrayó que más de 23 millones de personas están afiliadas al IMSS, y la mitad ya labora bajo una jornada de 40 horas. Los otros 13.5 millones serían los principales beneficiarios de la reforma. Destacó la heterogeneidad del tejido productivo mexicano:
“No es lo mismo una tienda departamental con temporadas altas de ventas, que un trabajador en una plataforma marítima o un prestador de servicios turísticos”
.
Por ello, argumentó, la flexibilidad es clave para garantizar que no se afecte la competitividad ni se generen despidos. El objetivo es proteger los derechos laborales, mejorar el ingreso y recuperar tiempo para los trabajadores.
“Estamos devolviéndoles este tiempo para que hagan lo que más les convenga con él”
, concluyó Bolaños.











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