El verano de 2026 en México podría presentar condiciones climáticas irregulares debido a la posible influencia del fenómeno de El Niño, alternando etapas de lluvias intensas con periodos de sequedad y calor, según los análisis meteorológicos más recientes.
Un verano bajo la influencia de El Niño
La temporada de lluvias, que típicamente ocurre durante los meses estivales en el país, podría verse modificada este año si se confirma la llegada de El Niño alrededor del 11 de junio, cuando se espera una actualización oficial. Este fenómeno climático alteraría tanto la cantidad de precipitaciones como las temperaturas esperadas para la temporada.
El patrón general del verano podría resumirse así: un inicio de junio bastante húmedo, seguido de una reducción de lluvias y un aumento del calor durante julio y agosto debido a la Canícula, para luego volver a una etapa de lluvias intensas posteriormente.
Desmintiendo pronósticos alarmistas
Contrario a los pronósticos alarmistas que circulan en algunas redes sociales, los modelos meteorológicos actuales no respaldan las predicciones de sequía extrema y calor récord para 2026. Estas proyecciones exageradas han sido calificadas como falsas y generadas con fines sensacionalistas.
Los efectos de El Niño o La Niña suelen ser graduales y se manifiestan con mayor fuerza después de su establecimiento, por lo que el impacto más notable en la temporada de lluvias se vería hacia su parte final, desde la Canícula y durante el otoño. Esto podría traducirse en menos lluvias entre julio y agosto, pero en una actividad tropical más intensa y mayores precipitaciones después.
Distribución regional de las lluvias
Este mes de junio ha comenzado con un patrón más lluvioso de lo habitual, favorecido por sistemas tropicales que provocarán precipitaciones abundantes y un descenso en las temperaturas. Se pronostican lluvias por encima del promedio para una amplia zona que incluye estados como Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Veracruz, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, Estado de México, Michoacán, Guerrero, Morelos, Ciudad de México, Puebla, Tlaxcala, Oaxaca, así como sectores de Jalisco, Chiapas y la península de Yucatán.
Se mantiene la atención en el Pacífico sur y el Golfo de México ante la posible formación de sistemas ciclónicos que podrían generar lluvias torrenciales desde Chiapas hasta Michoacán y en la región Tamaulipas-Veracruz.
Canícula: menos lluvias y más calor
Julio marcaría el inicio de la Canícula, fenómeno definido por una reducción de las lluvias entre julio y agosto. Este año, este periodo podría caracterizarse por una menor precipitación y un ambiente más caluroso de lo normal.
Se espera un incremento gradual de las temperaturas, con los valores más altos pronosticados para estados del norte, donde podrían superar en hasta 5 °C los promedios habituales. En el Pacífico y la península de Yucatán, el aumento sería de 1 a 2 °C, mientras que en el Altiplano las temperaturas podrían mantenerse dentro de lo típico o incluso ser más frescas en algunos momentos.
Perspectiva para agosto y recomendaciones
Agosto continuaría con el patrón de la Canícula, presentando más días secos o con pocas precipitaciones. Prácticamente todo el país podría registrar un déficit en los acumulados de lluvia, siendo más notable en la región del Pacífico debido a una posible baja actividad ciclónica.
Es importante aclarar que el término “Canícula más seca” no implica una ausencia total de lluvia, sino una cantidad menor a la habitual. Por ejemplo, para una semana de julio, los modelos sugieren una anomalía negativa de lluvia en casi todo el territorio, pero aún así se pronostican precipitaciones de entre 20 y 50 mm, con puntos específicos que podrían alcanzar entre 70 y 100 mm en algunas zonas montañosas y regiones del centro, oriente y sureste.
Las autoridades recomiendan estar atentos a la evolución de los sistemas ciclónicos, ya que un solo ciclón puede generar efectos negativos significativos con abundantes lluvias, incluso durante la Canícula. Se insta a la población a consultar únicamente información oficial y a prepararse para un escenario climático contrastante que incluirá lluvias, posibles inundaciones, periodos de sequedad y calor.














Leave a Reply