La actividad económica en México registró un repunte del 3.5 por ciento anual durante agosto, marcando su mayor incremento en casi tres años. Este avance, superior a lo que se esperaba originalmente, ha motivado a diversas instituciones financieras a subir sus proyecciones de crecimiento para el Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de este año.
El impulso principal provino del sector industrial, específicamente de las manufacturas, lo que permitió que el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) mostrara una dinámica más sólida de lo previsto. Según datos del Inegi, la industria creció un 3.6 por ciento anual, mientras que el sector de servicios avanzó un 3.7 por ciento, aunque con una ligera desaceleración respecto al mes anterior.
Ajustes en las proyecciones de crecimiento
Debido al desempeño observado, analistas de diversas entidades han revisado sus estimaciones al alza. Rodolfo Ostolaza, subdirector de Estudios Económicos en Banamex, explicó que los datos del IGAE son una señal positiva para el dinamismo del país, lo que llevó a la institución a elevar su pronóstico de crecimiento anual del 1.4 por ciento al 2.0 por ciento.
“Vemos un tercer trimestre mucho más fuerte de lo que esperábamos inicialmente en el año”
Ostolaza detalló que el sector industrial fue el motor del crecimiento, destacando la producción de equipo de transporte y el aumento en las exportaciones de equipo de cómputo hacia Estados Unidos. Por su parte, Joan Domene, economista en jefe para América Latina de Oxford Economics, señaló que la manufactura se está recuperando de la recesión en el sector automotriz y de la incertidumbre comercial.
“La fuerte demanda estadounidense de equipos informáticos y electrónicos utilizados en industrias relacionadas con la IA está impulsando la actividad manufacturera, si bien la demanda de equipos y maquinaria de transporte se mantiene relativamente baja”
Desempeño por sectores y perspectivas financieras
El reporte del Inegi mostró que el comercio al por mayor encabezó los avances con un incremento del 12.2 por ciento anual. Otros sectores con crecimiento relevante fueron la construcción con 7.9 por ciento y diversos servicios con un 7.1 por ciento. En contraste, el sector agropecuario sufrió una caída del 3.3 por ciento, al igual que algunos servicios de alojamiento y alimentos.
Diversas firmas financieras también ajustaron sus expectativas para el cierre del año. Goldman Sachs incrementó su estimación de 1.4 a 1.7 por ciento, mientras que Banorte subió su pronóstico de 1.4 a 1.9 por ciento. Por su parte, Alfredo Coutiño, director para América Latina de Moodys Economics, advirtió que para alcanzar el 2 por ciento de crecimiento, la recuperación de la inversión fija debe ser constante.
“La clave está en que la recuperación de la inversión fija sea sostenida y no solo una ‘llamarada de petate’”











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